
Con la llegada de la campaña de la renta, Cáritas vuelve a recordar la importancia de marcar la llamada “Doble X” en la declaración del IRPF, una opción que permite destinar parte de los impuestos a fines sociales y al sostenimiento de la Iglesia sin coste adicional para el contribuyente.
Esta iniciativa, que cada año gana más respaldo ciudadano, consiste en marcar simultáneamente las casillas de la Iglesia Católica y de fines sociales, un gesto compatible que no reduce la cantidad a devolver ni incrementa el importe a pagar.
Un pequeño gesto con gran impacto
Marcar la “Doble X” significa que el contribuyente decide el destino de un 0,7% de su impuesto en cada casilla, lo que se traduce en un 1,4% del total dirigido a proyectos concretos de ayuda a los más necesitados y a la labor pastoral de la Iglesia.
Desde Cáritas se insiste en que esta decisión es clave para sostener miles de iniciativas sociales que acompañan a personas en situación de vulnerabilidad: familias sin recursos, personas sin hogar, mayores en soledad o migrantes que buscan una oportunidad.
Cáritas, rostro visible de la caridad
Gran parte de los fondos destinados a fines sociales llegan a proyectos gestionados por Cáritas, que trabaja en primera línea atendiendo situaciones de pobreza y exclusión. Gracias a esta aportación, la organización puede seguir desarrollando programas de acogida, empleo, vivienda y acompañamiento.
La campaña subraya que detrás de cada “X” hay historias reales de vida que cambian, gracias a la implicación de millones de contribuyentes.
Iglesia y sociedad, una misión compartida
La casilla de la Iglesia Católica, por su parte, contribuye al sostenimiento de la actividad pastoral: parroquias, sacerdotes, formación, acción caritativa y presencia en ámbitos sociales y educativos.
Lejos de ser excluyentes, ambas casillas se complementan, mostrando que la fe y la acción social caminan unidas al servicio del bien común.
Una decisión libre y solidaria
Desde Cáritas se recuerda que marcar la “Doble X” es una decisión libre, responsable y solidaria, que no supone ningún perjuicio económico para el contribuyente y que, sin embargo, tiene un gran impacto en la sociedad.
En un contexto marcado por diversas necesidades sociales, este sencillo gesto se convierte en una herramienta eficaz para construir una sociedad más justa y solidaria.
Una invitación a no dejarlo en blanco
La campaña insiste en la importancia de no dejar en blanco estas casillas, ya que, en ese caso, es el Estado quien decide el destino de esos fondos sin intervención del contribuyente.
Por ello, Cáritas anima a todos los ciudadanos a informarse y a ejercer esta opción de manera consciente, recordando que marcar la “Doble X” es multiplicar la ayuda sin que cueste nada.
Un gesto sencillo que, año tras año, sigue transformando vidas.


