La Parroquia desarrolló recientemente una reunión comunitaria dedicada a la implementación del Sínodo Universal, enmarcada en la nueva etapa abierta por la Iglesia para traducir las conclusiones sinodales en la vida ordinaria de las comunidades. El encuentro, celebrado el 26 de enero a las 19:30 horas, reunió a laicos, agentes de pastoral y responsables parroquiales con el objetivo de discernir juntos los pasos concretos a dar en clave de comunión, participación y misión.
Durante la sesión se subrayó que la sinodalidad no es un proyecto puntual, sino un estilo permanente de ser Iglesia, que implica a todos los bautizados. Entre las primeras propuestas destacadas figura el compromiso de informar y sensibilizar a toda la comunidad parroquial sobre el proceso sinodal, integrándolo en los grupos ya existentes —Consejo Pastoral, Consejo de Economía, Cáritas, catequesis, liturgia o asociaciones— y en los espacios comunes de la vida parroquial, como retiros, celebraciones penitenciales comunitarias, convivencias y asambleas.
Uno de los acentos del encuentro fue la necesidad de recuperar a quienes se han ido alejando del proceso comunitario o no han participado hasta ahora. Para ello, se planteó reforzar la comunicación a través de redes sociales y medios digitales parroquiales, así como potenciar las convivencias parroquiales como espacios de acogida y encuentro informal entre los distintos grupos existentes, favoreciendo el conocimiento mutuo y el sentido de pertenencia.
Asimismo, se reflexionó sobre cómo facilitar la participación de quienes, por edad o disponibilidad, tienen dificultades para asistir a reuniones. En este sentido, se propuso una mayor flexibilidad horaria, especialmente para las personas mayores, y una mejor coordinación entre los distintos grupos para fijar fechas que permitan una asistencia más amplia.
La dimensión misionera del Sínodo también estuvo presente en el diálogo. Los participantes señalaron la importancia de salir al encuentro de otros ámbitos, como los centros educativos, las residencias de mayores, el ámbito penitenciario y el entorno digital. Entre las iniciativas planteadas destaca la creación de una pequeña comisión parroquial que establezca contacto con profesores de Religión y otras realidades educativas, como primer paso para un mayor acercamiento a la parroquia.
En relación con la corresponsabilidad ministerial, se puso de relieve que presbíteros, diáconos y vida consagrada están llamados a redescubrir la sinodalidad desde la comunión y el trabajo en equipo, promoviendo una Iglesia donde el servicio prevalezca sobre cualquier forma de protagonismo individual. Del mismo modo, se insistió en integrar plenamente a las asociaciones e itinerarios espirituales presentes en la parroquia —como Acción Católica General, María Auxiliadora, grupos carismáticos u ONG vinculadas a la misión— en los objetivos pastorales comunes.
El encuentro abordó también la importancia de la transparencia y la planificación, valorando positivamente la programación pastoral anual, la publicación del calendario parroquial en herramientas digitales y la claridad en la comunicación económica, como elementos que fortalecen la confianza y la corresponsabilidad de los fieles.
Como conclusión, la comunidad parroquial reafirmó su deseo de vivir la sinodalidad con realismo y esperanza, convencida de que este camino, sostenido por la escucha y el discernimiento comunitario, permitirá a la Parroquia de San Pedro de Alcántara crecer como una Iglesia más abierta, participativa y misionera, fiel al espíritu del Sínodo y atenta a los desafíos del tiempo presente.