
La III Jornada Interdiocesana de Cristianos en la Vida Pública se celebrará el sábado 14 de noviembre de 2026 en Miajadas, bajo el lema «La sociedad de los cuidados». Organizada por las Delegaciones para el Laicado y el Apostolado Seglar de las tres diócesis extremeñas, la jornada abordará el compromiso cristiano con las personas más vulnerables, a través de una ponencia del teólogo José Laguna Matute y una mesa redonda sobre experiencias concretas de cuidado.
¿Qué significa cuidar en una sociedad marcada por las prisas, el individualismo y la soledad? ¿Estamos construyendo un mundo en el que las personas se sienten acompañadas y protegidas, especialmente cuando atraviesan momentos de dificultad?
Estas preguntas estarán presentes en la Jornada Interdiocesana de Cristianos en la Vida Pública, que reunirá el próximo sábado 14 de noviembre en Miajadas a miembros de las diócesis de Coria-Cáceres, Plasencia y Mérida-Badajoz.
El encuentro se celebrará de 9:30 a 14:00 horas en la Sala de Conferencias del Complejo Cultural «Palacio del Obispo Solís», situado en la calle Real, 28, de Miajadas (Cáceres).
La convocatoria está abierta a todos los miembros de las comunidades cristianas y a cualquier persona interesada en reflexionar sobre la responsabilidad que compartimos en la construcción de una sociedad más humana y solidaria.
Una sociedad se mide por su capacidad de cuidar
El lema elegido, «La sociedad de los cuidados», invita a poner en el centro a las personas y sus necesidades, especialmente a quienes se encuentran en situaciones de fragilidad.
La convocatoria recoge una reflexión del papa León XIV que expresa el sentido de esta jornada:
«La calidad de una civilización se mide no por el poder de sus medios, sino por el cuidado que sabe ofrecer».
En una sociedad que suele valorar el éxito, la productividad y los resultados económicos, esta afirmación nos recuerda que el verdadero progreso no puede medirse únicamente por los avances tecnológicos o el crecimiento material.
Una sociedad verdaderamente humana es aquella que sabe acompañar a sus mayores, atender a los enfermos, acoger a quienes llegan de otros países, apoyar a las familias y ofrecer nuevas oportunidades a las personas que atraviesan situaciones de exclusión.
Desde la perspectiva cristiana, cuidar no es solamente prestar un servicio. Es reconocer la dignidad de cada persona y comprender que todos necesitamos de los demás en algún momento de nuestra vida.
José Laguna Matute y experiencias concretas de cuidado
La jornada contará con la intervención del teólogo José Laguna Matute, que ofrecerá una ponencia para profundizar en el significado del cuidado y sus implicaciones para el compromiso de los cristianos en la sociedad.
Junto a esta reflexión, se celebrará una mesa redonda dedicada a experiencias concretas en cuatro ámbitos especialmente significativos: la sanidad, la atención a las personas mayores y dependientes, el acompañamiento a personas migrantes y la pastoral penitenciaria.
Estos testimonios permitirán acercarse a realidades en las que el cuidado deja de ser una idea abstracta para convertirse en gestos cotidianos de acogida, escucha, atención y acompañamiento.
La inclusión de la pastoral penitenciaria recuerda, además, que la dignidad humana no desaparece cuando una persona se encuentra privada de libertad. También quienes viven en prisión necesitan vínculos, oportunidades de reinserción y personas dispuestas a acompañar sus procesos personales.
La diversidad de experiencias ayudará a comprender que el cuidado no corresponde exclusivamente a los profesionales de determinados sectores, sino que constituye una responsabilidad compartida por las instituciones, las familias, las comunidades y el conjunto de la ciudadanía.
Cristianos comprometidos con el bien común
Las Jornadas Interdiocesanas de Cristianos en la Vida Pública nacen como un espacio de encuentro y diálogo para quienes desean vivir su fe de manera comprometida en la sociedad.
Su organización corresponde a las Delegaciones para el Laicado y el Apostolado Seglar de las tres diócesis extremeñas, que quieren impulsar la presencia activa de los cristianos en los distintos ámbitos de la vida pública.
La iniciativa recuerda que la misión de los laicos no se limita a colaborar en las actividades internas de las parroquias. Su vocación se desarrolla también en la familia, el trabajo, la educación, la cultura, la política, la sanidad y las organizaciones sociales.
Es precisamente en esos espacios donde la fe puede convertirse en una fuerza transformadora al servicio de la dignidad humana, la justicia y el bien común.
Una invitación a participar desde nuestra parroquia
Desde la Parroquia de San Pedro de Alcántara de Cáceres queremos animar a participar en esta jornada a los miembros de nuestros grupos parroquiales, especialmente a quienes colaboran en Cáritas, Acción Católica General y otras iniciativas de compromiso social.
El tema elegido conecta directamente con el lema de nuestro curso pastoral diocesano: «Volver al corazón, para encontrarse con Dios y con el prójimo».
Volver al corazón no significa encerrarnos en nosotros mismos. Significa descubrir que nuestra relación con Dios debe abrirnos a las necesidades de quienes nos rodean.
El Evangelio del buen samaritano nos recuerda que el amor al prójimo comienza cuando somos capaces de detenernos, reconocer el sufrimiento ajeno y hacernos responsables de quien necesita ayuda.
Por eso, hablar de una sociedad de los cuidados es también preguntarnos qué lugar ocupa el prójimo en nuestras decisiones personales, comunitarias y sociales.
Inscripciones abiertas hasta el 9 de noviembre
Las personas interesadas en asistir deberán inscribirse antes del 9 de noviembre, enviando un correo electrónico a:
cristianosvidapublicaext@gmail.com
La inscripción tiene un coste de 5 euros sin comida y de 20 euros con comida. El pago se realizará en metálico, en la recepción de la jornada.
La cita será el sábado 14 de noviembre de 2026, de 9:30 a 14:00 horas, en el Complejo Cultural «Palacio del Obispo Solís», calle Real, 28, Miajadas (Cáceres).
Esta jornada quiere ser una oportunidad para encontrarnos, escuchar experiencias, compartir inquietudes y descubrir nuevas formas de compromiso cristiano.
Porque cuidar no es únicamente hacer algo por los demás. Es reconocer que sus vidas nos importan y que una sociedad mejor comienza cuando nadie queda abandonado a su suerte.



